
Poda de frutales, olivos y nogales en La Rioja
La poda determina la cosecha de los próximos años. Podamos olivos, perales, nogales, manzanos y melocotoneros en Nalda, Logroño y los pueblos del valle.
Por qué importa la poda de frutales
La poda determina la cosecha de los próximos años. Una poda bien hecha ventila la copa, deja pasar la luz hasta los frutos y facilita la recolección, mientras que una poda excesiva o hecha a destiempo puede reducir la producción durante varias temporadas y debilitar el árbol.
Podamos olivos, perales, nogales, manzanos, cerezos, ciruelos y melocotoneros en Nalda, Logroño y los pueblos del valle. Cada especie fructifica de una manera distinta, y por eso el criterio de poda cambia: en unas se conservan las ramas del año anterior y en otras las ramas más viejas.
Antes de empezar revisamos el estado del árbol, su edad, su vigor y la producción de los últimos años, y le explicamos qué vamos a hacer. Así la poda se adapta al objetivo de cada finca, sea una gran cosecha, una recolección más cómoda o la conservación de un árbol veterano.

Poda de frutales según la especie
Poda de olivos
Quitamos ramas que se cruzan y chupones, y mantenemos el centro de la copa abierto para que el olivo reciba luz y produzca de forma uniforme, sin dejarlo demasiado alto para la recolección.
Poda de perales, manzanos y nogales
Dirigimos la estructura del árbol y eliminamos las ramas que crecen hacia dentro, para que la fruta reciba sol y sea más fácil de recoger. En los nogales controlamos el tamaño para que siga siendo manejable con los años, sin dañar la estructura.
Poda de melocotoneros y frutales de hueso
Los frutales de hueso se podan en el momento adecuado para reducir el riesgo de enfermedades en las heridas de poda, y se renuevan las ramas productivas cada año para mantener una buena calidad de fruto.
Cada tipo de poda se programa según la edad del árbol: en ejemplares jóvenes buscamos formar una estructura sólida y, en los adultos, mantener el equilibrio entre vegetación y fruto. En árboles viejos o abandonados hacemos una poda de recuperación gradual, para no provocar un brote excesivo.
Cuándo se poda un frutal en La Rioja
La poda de invierno, de noviembre a febrero, es la más habitual en olivos, perales, manzanos y nogales, siempre evitando los días de helada fuerte. Los frutales de hueso, como cerezos o melocotoneros, admiten también un repaso en verano que ayuda a controlar la vegetación y a prevenir enfermedades.
Si tiene un frutal con problemas, como ramas secas, hongos, heridas o un crecimiento descontrolado, lo revisamos antes para decidir qué trabajo hace falta. A veces basta una poda de limpieza y otras es preferible actuar de forma gradual, a lo largo de dos o tres temporadas, para no estresar al árbol.
Reservar la poda con antelación nos permite organizar el trabajo en la época óptima y evitar las prisas de final de invierno, cuando todas las fincas necesitan el servicio a la vez. Escríbanos por WhatsApp y apuntamos su finca en el calendario de la temporada.

Poda en fincas y servicios relacionados
Trabajamos en fincas y huertas con muchos árboles. El presupuesto depende del número de árboles, de su altura, del estado de las copas y del acceso al terreno. Consúltenos sin compromiso y le damos un precio cerrado después de visitar la finca o de ver las fotos. Trabajamos con puntualidad y respetamos el calendario acordado con usted.
Para árboles de mayor porte, consulte la poda de árboles en La Rioja. Si necesita recortar los setos de la finca, vea la poda de setos y arbustos. Las ramas y restos pueden convertirse en astillas con el triturado de restos de poda, sin quemas ni viajes al punto limpio.
Si prefiere hacer el trabajo usted mismo, puede alquilar maquinaria de poda por días o comprar herramientas a batería en nuestra maquinaria nueva. Y para el terreno que rodea los árboles, le ayudamos con el desbroce de parcelas.

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